El secreto de Adam...
Hay veces que una noche calenturienta es la chispa que dispara la libido hasta límites insospechados. En esas noches, uno se arrima a su pareja y el calor de los cuerpos es la tierra perfecta que abona la semilla de la imaginación. Entonces la mente vuela alto e "inventa", que es lo que mejor sabe hacer, una nueva historia, que nace como un brote verde y vigoroso que va tomando forma hasta convertirse en una promesa de relato. Así te levantas con la miel en los labios y te pones a esbozar esos primeros párrafos, así es como nace una nueva serie, o tal vez sólo un capítulo. Sólo lo sabré cuando concluya este relato, entonces sabré si da para una serie corta o mejor dejarlo ahí. Cuando escribí memorias hay una rama que finalmente no quise explorar. Una idea que entonces descarté finalmente, pues la serie ya casi estaba tocando a su fin, más allá del episodio nº 20. Pues bien esta noche he soñado con esa continuación, para explorar esa parte del universo Memorias que me hu...