Todos tenemos fantasías inconfesables, anhelos o deseos que no nos atreveríamos a contar ni a nuestras parejas. Viven en lo más profundo de nuestra psique, ocultos bajo capas de autocensura que nosotros mismos nos autoimponemos. Y que sólo salen a flote cuando les dejamos o cuando nos sentimos débiles o caemos en la tentación de dejarnos llevar por ellas. Hay un deseo oculto que vive en mucha gente, yo lo sé, pues llevo muchos años escribiendo relatos primero y novelas después, y he explorado esos mundos con una calenturienta imaginación. Siendo el portador de dicha fantasía inconfesable para mucha gente y que tal vez gracias a mis escritos han compartido en cierta medida conmigo o yo con ellos, según se mire. Náufragos fue la primera novela que escribí "completa", con un inicio, un desarrollo y un final. Pues hasta ese momento sólo había atinado a juntar nueve o diez capítulos de una serie hasta aburrirme, hasta que llegaba un punto en el que todo se me hacía rep...